sábado, 3 de julio de 2010

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LÁSER DE FEMTOSEGUNDO

La creación del flap corneal con el microqueratomo es probablemente el paso más importante durante la cirugía con laser in situ keratomileusis (LASIK). Las complicaciones relacionadas con el flap suceden aproximadamente en el 5 % de los casos, implicando el retraso en la recuperación de la agudeza visual y en algunas ocasiones la pérdida permanente de visión. Los flap con grosores desiguales limitan la precisión del cálculo del lecho corneal, sobre todo en los casos en los que se pretende corregir grandes defectos refractivos o aquellos sujetos que tienen un espesor corneal límite.

Figura 1. Láser de femtosegundo.



El láser de femtosegundo lidera la revolución dentro del campo de la cirugía corneal, especialmente en el desarrollo de la nueva cirugía refractiva. El láser Intralase se convirtió en el primer láser de femtosegundo aprobado en EE.UU para realizar incisiones durante las cirugías de trasplante de córnea. Hasta la fecha se han realizado más de 700.000 procedimientos con el láser de femtosegundo.
Gracias a la precisión óptica de este láser es posible realizar cortes en la córnea evitando el efecto mecánico del microqueratomo o bisturí. Mediante la emisión de 15.000 pulsos infrarrojos por segundo logra separar el tejido a nivel molecular sin transferencia de calor o impactos al tejido circundante. Este proceso se conoce con el nombre de fotodisrupción. La fotodisrupción provoca un fenómeno llamado “Láser Induce Optical Breakdown” (LIOB). Este fenómeno se produce cuando un haz de pulsos de láser de muy corta duración genera un plasma que se expande a gran velocidad y desplaza el tejido próximo. El plasma extendido continúa a través del tejido como un frente de onda. Cuando el frente de onda pierde energía y velocidad las ondas acústicas desaparecen y el plasma se enfría, tomando la forma de una burbuja. Cuando estas burbujas confluyen se crea un entramado en el interior de la córnea que por efecto presión separa esa porción de tejido.
En este proceso se elimina una pequeña cantidad de tejido (menos de 1 micra); la burbuja creada se compone principalmente de dióxido de carbono y agua, la mayoría de los cuales son evacuados cuando se levanta el flap para exponer el lecho corneal.
El punto en el que se enfría es la profundidad a la que queremos crear la fotodisrupción, es decir, el punto en que focaliza el láser.

Se han publicado numerosos artículos que comparan los resultados alcanzados en el LASIK practicado con láser de femtosegundo versus LASIK con microqueratomo mecánico. De todos ellos, el estudio más reciente19, realizado sobre 200 ojos, revela que:
• El láser de femtosegundo es seguro y efectivo.
• Los resultados visuales son mejores con el láser de femtosegundo porque ocurren pocas aberraciones de alto orden.


El láser de femtosegundo se emplea bajo un programa informático que permite un total dominio sobre las características del flap corneal. Esta computerización permite reducir considerablemente los riesgos asociados al microqueratomo. La creación de flaps meniscados, típica de los microqueratomos mecánicos, induce aberraciones y otros efectos negativos sobre el resultado refractivo de las cirugías, especialmente de las altas ametropías. Intralase crea un flap de caras paralelas con espesor constante y bordes ortogonales que mejora los deslizamientos y disminuye la posibilidad de aparición de microestrías. Así, el corte es óptimamente neutro en la corrección de cualquier ametropía con el Lasik. Con el LDV podemos orientar la creación del flap disminuyendo los problemas de ojo seco frecuentemente asociado a la cirugía LASIK. Además, al tener un control absoluto sobre el espesor del flap, permite operar de una forma más segura a pacientes con queratometrías comprometidas y reduce el riesgo de ectasias postquirúrgicos. Otras de las bondades de este láser son la creación de flaps completos, con bordes regulares, centrados en el eje pupilar, con diámetros prefijados exactos, caras paralelas, ubicación a conveniencia de la bisagra y sin alteraciones epiteliales al no existir fricción. Además, al levantar el flap nos encontramos con una interfase seca, por lo que no requiere que se seque y se elimina el riesgo de dejar una zona más húmeda que otra. Ofrece la libertad de realizar cortes a partir de 90 micras con un error máximo entre lo programado y lo obtenido de 5 micras. Por ejemplo, con el sistema LDV las desviaciones en el grosor del flap son entre 5 micras y 7 micras dependiendo del grosor del flap intentado. Los microqueratomos mecánicos suelen tener desviaciones entre 20 y 35 micras. Sólo los últimos sistemas disponibles como el Amadeus II (Advanced Medical Optics, Inc., Santa Ana, California) o Carriazo Pendular (Schwind eye-tech-solutions, Kleinostheim, Alemania) con desviaciones estándar entre 12 y 15 micras se aproximan a la seguridad del láser de femtosegundo. Los cortes pueden llevarse a cabo desde todos los ángulos de la córnea, representando toda una ventaja frente a la queratoplastia o arcuatas clásicas. Y lo que es muy importante, la incidencia de perforaciones ha disminuido significativamentepor el alto control sobre la profundidad del canal realizado.
El empleo de este láser ha redundado en una mayor tranquilidad para el oftalmólogo y una mayor seguridad para el paciente. En cuanto al post-operatorio, la calidad visual y la necesidad de retratamientos, no hay grandes variaciones respecto al microqueratomo mecánico. Sí hay que señalar que el empleo del láser de femtosegundo dificulta el levantamiento del flap en los retratamientos, sobre todo si se ha producido una DLK, debido a la dificultad para encontrar el plano real de disección.

En resumen, la gran ventaja frente al microqueratomo es que permite individualizar cada procedimiento de LASIK: la posición de la bisagra, el grosor y el diámetro del flap.
Sin duda alguna, la tecnología de femtosegundo supone una revolución en la cirugía refractiva y en la excelencia de sus resultados.

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Quirófano LASIK

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